Hackathon Nicaragua 2026 · Equipo MugiWare

Salvemos nuestras lenguas haciéndolas divertidas de aprender.

Piko es una app y un robot que enseñan las lenguas de la Costa Caribe en escuelas rurales. Funciona sin internet, y también donde no alcanzan los teléfonos.

  • Miskito
  • Mayangna
  • Rama
  • Garífuna
  • Inglés

El problema

Una lengua no se pierde de golpe. Se deja de repetir.

En la Costa Caribe de Nicaragua se hablan lenguas que llevan siglos aquí. Enseñarlas hoy choca con tres cosas al mismo tiempo: no hay internet estable, no hay suficientes dispositivos, y un solo maestro atiende un aula entera de varios grados.

Un chocoyo chanero posado en una rama, en su hábitat natural.
Chocoyo chanero (Eupsittula canicularis) en su hábitat.
  • 36hablantes fluidos de rama documentados en 1992, de una población de 649 personas.
  • 0hablantes de garífuna como lengua materna registrados en Nicaragua.
  • 71–89%de las zonas rurales del país, sin acceso a internet.

Cifras de fuentes públicas (Craig 1992 vía Ethnologue; Freedom on the Net). Verificar y actualizar antes de publicar.

La solución

El problema no es uno solo. Son varios, según cada comunidad.

Por eso Piko no es una sola cosa. Se adapta a lo que el aula realmente tiene.

¿El aula tiene teléfonos?

Sí → La app

Un juego que corre entre los propios teléfonos

El teléfono del maestro se vuelve el anfitrión de la partida. Los estudiantes se conectan a él y juegan entre ellos, sin gastar un solo megabyte de datos.

  • Ejercicios de escucha, traducción y construcción de oraciones con bloques.
  • El maestro elige el tema y la dificultad desde presets guardados por aula.
  • El progreso es del estudiante, no del teléfono: puede cambiar de equipo sin perder nada.

No → El robot

Un acompañante que solo pide corriente

Donde no alcanzan los teléfonos, llega un robot al aula. Organiza a los estudiantes en equipos y escucha a un representante de cada grupo.

  • Arma grupos de nivel mixto y los rota, para que unos enseñen a otros.
  • Evalúa la pronunciación con reconocimiento de voz local, sin nube.
  • Guarda la sesión que le envió el maestro y sigue funcionando si se cae la conexión.

Cómo está construido

Todo parte de una regla: nada depende de internet.

Offline por diseño

Ninguna función central necesita conexión externa. La red del aula es el teléfono del maestro, y con eso alcanza.

Solo viaja lo nuevo

Cuando el progreso cambia, se envía únicamente lo que cambió. Nunca el historial completo, nunca de nuevo.

El progreso es del estudiante

Queda guardado por persona, no por aparato. En aulas donde los dispositivos se comparten, esto no es un detalle.

La mascota

Piko es un chocoyo hablador y desaliñado.

Nos inspiramos en el chocoyo chanero nicaragüense. Es un ave que cualquiera reconoce: vive tanto en el monte como en los patios de las casas, en todo el país.

En cautiverio es sumamente enérgica: chifla, repite palabras y hasta muerde alguna mano desprevenida. Igual que un niño de primaria. Ese parecido no es casualidad, es el punto de partida del personaje.

Y hay algo más literal todavía: un chocoyo aprende repitiendo lo que escucha. Exactamente lo que necesita una lengua para no apagarse.

Chocoyo chanero real comiendo una guayaba.
El ave real
Piko

El proceso

Empezó en papel y lápiz.

Antes de abrir un solo archivo de diseño, Piko fue un cuaderno lleno de bocetos: cómo sería, cómo actuaría, qué estilo usaríamos para darle vida.

De ahí salieron su personalidad, su copete despeinado y el logo que hoy lo representa: una silueta construida en espacio negativo, que se lee igual de bien a color, en un solo tono o sobre fondo oscuro.

Cuaderno con bocetos a mano del logotipo de Piko.
Cuaderno con bocetos a mano de la mascota Piko.